publicidad
31 de agosto de 2012 • 17:37 • actualizado el 01 de septiembre de 2012 a las 00:00

Bella Ana Ivanovic quiere probar vinos chilenos y confiesa cábalas

La bella serbia visitará el país el próximo 6 de diciembre.
Foto: Reuters
 

RODRIGO ECHAGÜE G.

El próximo 6 de diciembre y en el marco del "Cachantun Beauty Challenge" que se vivirá en Chile, la hermosa tenista serbia, Ana Ivanovic, visitará nuestro país para protagonizar una exhibición.

En la antesala de ese desafío, la jugadora de 24 años, 1.86 metros de estatura y que el 2009 alcanzó el número 1 del ranking femenino conversó con TERRA.

Ivanovic, que ha ganado 11 títulos en el circuito de la WTA, comenzó relatando cómo llegó al mundo del deporte blanco, siendo su padre el gran artífice de su exitosa carrera.

"Desde pequeña me gustó mucho mirar el tenis en televisión. Así memoricé todos los nombres de las instituciones donde se podía ir a aprender de este deporte. En ese momento, mi papá me regaló mi primera raqueta cuando cumplí cinco años. Todavía la tengo en una vitrina de mi dormitorio", aseveró la jugadora.

La serbia también se dio tiempo para recordar que el 2002 estuvo en Chile cuando tenía 14 años participando de la Copa Milo.

"Aún recuerdo esa invitación, pero no tuve la oportunidad de conocer bien la ciudad y su cultura porque tenía menos recursos económicos y tiempo, pero ese torneo fue uno de mis primeras competencias a nivel junior y el arranque de mi carrera. Fue muy emocionante", declaró la tenista.

Al ser consultada qué le gustaría hacer en su paso por Chile, Ana Ivanovic declaró que "me encantaría tener la oportunidad de conocer la ciudad y de probar la comida y, sin duda, los vinos chilenos".

En cuanto a su conocimiento del tenis chileno, la serbia narró que "sé lo exitoso que fue Marcelo Ríos en su momento y conozco sobre las medallas de oro obtenidas por Nicolás Massú en los Juegos Olímpicos".

Siguiendo con el tema manifestó que "hace muy poco conocí a Fernando González en Miami cuando ya se estaba retirando. La verdad que los jugadores chilenos que conozco son de una generación anterior a la mía y no he tenido el placer de verlos jugar en vivo".

Junto a su talento y belleza, que la han llevado a incursionar en el mundo de la publicidad, Ivanovic posee otra característica: las cábalas, ya que ella es muy supersticiosa.

"Es un tema que está presente, pero que ido controlando con el tiempo. Antes, por ejemplo, lavaba mi ropa de un partido a otro para usar lo mismo durante todo un torneo porque sentía que me daba suerte, o siempre usaba la misma visera", aseveró entre risas.

"También me gusta estar un rato sola, tranquila y escuchando música antes de los partidos. Eso me ayuda a enfocarme en alguna estrategia o técnica que quiera emplear", agregó la deportista.

Al cierre se refirió al mundo del tenis femenino declarando que "creo que la competencia está cada vez más interesante porque aparecen mejores jugadoras y con una potencia increíble. Es un exigente camino por el alto nivel que se está registrando".

Terra