
Un viaje que no olvidarán en el corto plazo tuvo el plantel de Tacuary, que recién esta tarde llegó a Calama para su desafío de Copa Sudamericana ante Cobreloa.
Ello porque no encontraron un avión directo, tuvieron que irse a Santiago, hubo una amenaza en un vuelo y ya en la Segunda Región los esperaba una micro y no un bus.
Francisco Ocampo, técnico de los paraguayos, empezó señalando a TERRA que “no había lugar. Se venden boletos todo el año y hay una saturación de turismo en Paraguay”.
Para peor, confesó que “tuvimos inconvenientes también con el chárter. Hubo una denuncia de un artefacto que demoró el vuelo”, sin precisar si fue una bomba o no.
Y para rematar al llegar a Calama los esperaba una micro que parecía de recorrido, bastante lejano a un bus de categoría para un torneo sudamericano.
MÁS ANTECEDENTES DEL SOBORNO
Ya en Calama Ocampo tampoco evitó de hablar del soborno que enrareció el ambiente del partido en la previa, supuestamente para que Tacuary se dejara perder.
Empezó señalando que “hay un detenido y por lo mismo debemos enaltecer la posición del plantel que denunció el hecho”, para luego agregar más antecedentes.
“Se habla de un grupo de apostadores y una persona admite haber hecho el soborno. Más allá de las pruebas está la culpabilidad del imputado. Está incautado su teléfono y allí sale que subieron de 75 a 105 mil dólares el dinero, algo que vieron los jugadores. Además, quedó grabado el cruce de mails”, remató.
