0

El básquet en España sobrevive pese al fútbol y también gracias a él

27 ago 2014
12h43
  • separator
  • comentarios

El básquetbol es el segundo deporte más popular en España, pero sigue a años luz del fútbol, un deporte con el que compite para poder sobrevivir, pero que también le alimenta, ya que los dos mayores clubes son los gigantes Real Madrid y Barcelona.

Durante muchas décadas, el básquetbol en España fue un deporte de aficionados, practicado sobre todo en los colegios, y con una estructura amateur.

El deporte de la canasta despegó en España, país que albergará el Mundial del 30 de agosto al 14 de septiembre, en la década de los 80, sobre todo gracias a una gran generación de jugadores que llegó a la final olímpica de Los Ángeles-1984, perdiendo (96-65) contra un equipo de Estados Unidos liderado por un jovencito que comenzaba a despuntar, llamado Michael Jordan.

Aquella generación de Fernando Martín, primer español en jugar en la NBA, Juan Antonio San Epifanio 'Epi', Juan Antonio Corbalán, Ignacio Solozábal o Andrés Jiménez, entre otros, se ganó el corazón de los aficionados, las canchas se llenaban y el básquet competía por tener minutos con el fútbol en los medios de comunicación.

La liga española, llamada ACB, se convirtió en los años siguientes en la más importante del mundo después de la norteamericana (NBA) y era capaz de atraer a grandes jugadores extranjeros, como el croata Drazen Petrovic, el lituano Arvydas Sabonis o el brasileño Oscar Schmidt Becerra.

La gran rivalidad entre los dos principales clubes de fútbol, Real Madrid y Barcelona, se trasladó al básquetbol y ambos clubes se disputaron durante años el título de la ACB, el primer campeonato realmente profesional organizado por los mismos clubes a partir de la década de los 80.

El Real Madrid, con 31 títulos nacionales, y el Barcelona, con 18, han sido los grandes dominadores del campeonato español, dejando que el resto de equipos hayan ganado nueve de las 58 ligas celebradas hasta ahora.

Algunos de los duelos entre los dos gigantes, normalmente en las finales de los play offs, pasaron a la historia del deportes español y las audiencias televisivas eran millonarias.

Durante años, otros clubes plantaron cara a los dos grandes, por una doble vía. En un primer momento, fueron los equipos que mejor cuidaban la cantera, como Joventut de Badalona y Estudiantes, y después tomaron el relevo equipos con gran poder económico, como Vitoria y Málaga.

En la década de los 90 se produjo un hecho que marcaría el futuro del básquetbol. Siguiendo el modelo del fútbol y dejándose llevar por la promesa de grandes ingresos económicos, los clubes cedieron la transmisión de los partidos del campeonato a la televisión de pago.

Pero de la misma manera que el fútbol utilizó el dinero recibido de las televisiones en el fichaje de grandes jugadores, creando la que se llamó la 'Liga de las Estrellas' con la que atrajo la atención de los aficionados, el baloncesto tuvo un resultado muy distinto.

No todos los aficionados tenían acceso a la televisión de pago y el modelo de campeonato (una liga regular demasiado larga, jornadas repartidas en varios días y unos play offs en los que se decide todo sólo al final) fueron poco a poco distrayendo el interés de los aficionados al mundo de la canasta.

La brecha entre fútbol y básquetbol se fue agrandando año a año y el básquet solo lograba acaparar el interés de los aficionados en la serie final por el título.

A finales de los 90 se formó una generación de jugadores que se proclamó campeona de Europa junior en 1998 y del Mundo un año después, derrotando a Estados Unidos.

Con el salto a la categoría absoluta, los más destacados de aquella generación, Pau Gasol, Juan Carlos Navarro, Raúl López (los tres jugaron en la liga profesional estadounidense) y Felipe Reyes se unieron a otros jugadores como Jorge Garbajosa, José Manuel Calderón, Sergio Rodríguez, Rudy Fernández, Ricky Rubio y Marc Gasol.

Con estos jugadores, España ha vivido una década prodigiosa, sumando más medallas que en toda su historia anterior y que tuvo como punto culminante el campeonato del mundo en Japón (2006), las dos platas olímpicas (2008 y 2012) y cinco medallas en el Europeo (oro en 2009 y 2011, plata en 2003 y 2007 y bronce en 2001).

Gracias a esos éxitos, el básquet español volvió a recuperar el interés de los aficionados, aunque sin llegar al nivel mediático de los años 80.

El básquet español se enfrentará en los próximos años a un gran desafío: Gasol y Navarro están a un paso de la retirada y la grave crisis económica que vive el país ponen en peligro el exitoso modelo de la ACB.

Varios equipos históricos, como Bilbao, Gerona, Valladolid o Alicante han desaparecido por problemas económicos en los últimos años, otros como Joventut y Estudiantes (los únicos junto al Real Madrid que han jugado siempre en la primera división del básquet español) apenas llegan a sobrevivir. Mientras, Real Madrid y Barcelona lo hacen gracias a los ingresos del fútbol.

AFP AFP - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.

compartir

comentar

  • comentarios
publicidad
publicidad