0

Argentina busca primer puesto del grupo B para tener un cruce más fácil

28 ago 2014
09h53
  • separator
  • comentarios

Argentina, sin su astro Manu Ginóbili, opta al primer puesto del grupo B del Mundial de Básquet, que se jugará a partir del sábado en Sevilla, para tener un cruce de octavos más sencillo, con el objetivo final de volver a luchar por las medallas.

San Antonio Spurs no permitió la participación de 'Manu', pese a su contribución en la consecución del último anillo de campeón de la NBA, y el escolta no podrá despedirse de la selección en la cancha, ya que el horizonte de Rio-2016 parece muy lejano para un jugador de 37 años.

Sin Ginóbili, y sin Carlos Delfino (que no se ha recuperado de las lesiones que le han impedido jugar en los dos últimos años), la responsabilidad de liderar a un equipo en reconstrucción recaerá sobre los veteranos, supervivientes de la Generación Dorada que dieron a Argentina los mayores triunfos de su historia: Luis Scola en la pintura, Andrés Nocioni en el tiro y el rebote, y Pablo Prigioni en la dirección.

Nadie discute la calidad de esta tripleta, pero habrá que ver cómo responden estos veteranos cuando los minutos empiecen a acumularse en las piernas.

La contundente derrota del pasado lunes ante España (86-53) en el último amistoso de preparación puede hacer mella en el equipo que entrena Julio Lamas, que espera que la nueva generación que lidera Facundo Campazzo aporte lo suficiente para tratar de volver a luchar por las medallas.

Para medir las aspiraciones argentinas puede ser fundamental su inicio ante Puerto Rico, otro de los equipos que aspiran a clasificarse en la llave.

El equipo borícua, que fracasó en los últimos dos Mundiales (eliminado en la primera fase) y que estuvo ausente en los dos últimos Juegos Olímpicos, peca de irregularidad. Pero en un buen día de sus jugadores clave puede dar problemas a cualquiera y, por ejemplo, ganó de 10 puntos (97-87) a Argentina durante la fase de preparación.

El técnico español Paco Olmos se encomienda a su pareja de bases estelar, formada por José Juan Barea y Carlos Arroyo, para hacer funcionar un equipo en el que también destaca el ala-pívot Renaldo Balkman, exjugador de Nueva York y Denver, en la lucha por los rebotes y en intensidad defensiva.

Dos equipos europeos, Croacia y Grecia, aparecen como las principales amenazas en la llave para los dos equipos latinoamericanos.

Los balcánicos, 20 años después de su bronce mundialista en Canadá, sueñan con volver a repetir medalla en un gran torneo y basan estas aspiraciones en un equipo que ha cambiado muy poco con respecto al que llegó a semifinales en el Eurobasket del pasado año.

Bojan Bogdanovic, segundo máximo anotador en Eslovenia-2013 e integrante del quinteto ideal, lidera un grupo en el que también destacan Ante Tomic, tras su buena temporada en Barcelona, Dario Saric y Roko Ukic.

Sin embargo, las derrotas en la preparación ante otras selecciones mundialistas como Francia, Serbia o España hacen dudar del resultado de los croatas en este Mundial.

Grecia, que está en España gracias a una invitación tras no lograr la clasificación en el Eurobasket, es otro de esos equipos capaz de lo mejor y de lo peor, de luchar por entrar en semifinales a caer en el primer cruce.

Huérfanos de los referentes de la selección en los últimos años, como Vassilis Spanoulis o Sofoklis Schortsanitis, el técnico Fotis Katsikaris ha rejuvenecido un equipo en el que se espera ver el rendimiento de dos jugadores, el base Nick Calathes y el alero Giannis Antetokounmpo, que deberían ser los referentes de la selección helena en los próximos años.

Senegal, bronce en el último Afrobasket y con un equipo muy atlético, y Filipinas, con el equipo más pequeño del campeonato, tratarán de dar la sorpresa en este grupo.

AFP AFP - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.

compartir

comentar

  • comentarios
publicidad
publicidad